Como funciona el proceso de donación de óvulos (Parte I)

La ovulación ocurre aproximadamente 14 días a partir del primer día de menstruación y consiste en la expulsión del óvulo. Las mujeres, por regla general, ovulamos un óvulo al mes, aunque siempre hay excepciones como las que pueden dar lugar a los mellizos.

La extracción de un solo óvulo se considera insuficiente en la donación de óvulos, por tanto se recurre a una técnica denominada “estimulación del ciclo ovárico”, con la que se consigue la maduración de entre seis y diez óvulos por ciclo menstrual. Esta técnica consiste en un tratamiento hormonal cuya duración está comprendida entre doce días y un mes y cuya administración se realiza mediante inyecciones subcutáneas (entre 20 y 25). Mediante el uso de ecografías y análisis hormonales se determina, posteriormente, la buena marcha del proceso y cual es el momento optimo para la donación de los óvulos.

Los óvulos se obtienen a través de la vagina, con la ayuda de una aguja guiada por el econograma. Este procedimiento se hace de forma ambulatoria, bajo anestesia local y dura entre 10 y 20 minutos y al no dejar marcas ni cicatrices, posteriormente se puede continuar haciendo vida normal. Los únicos efectos secundarios que podrían aparecer serían unas molestias posteriores que pueden ser similares a las de una citología o una menstruación (esto puede ser debido a la estimulación ovárica) o una reacción adversa a la anestesia que puede originar vómitos y ligeros mareos. Debemos saber que también existe la posibilidad muy remota de que el ovario sufra algún daño durante el proceso de extracción, pero se trata de algo dificilísimo y que no debería ocurrir si la extracción se ha realizado de forma correcta.

Los controles obligatorios que se realizan previamente a la donación de óvulos detectan cualquier riesgo posterior, por lo que los problemas o complicaciones después de la donación son casi inexistentes (menos del 0,000001%).

Donación de óvulos. Requisitos para ser donante de óvulos

La donación de óvulos, como muchos otros tipos de donación, está regulada por la administración a través del Real Decreto 412/1996 sobre Reproducción Asistida Humana que determina el protocolo a seguir para la selección de donantes de óvulos y cuales son sus requisitos básicos. Estos requisitos básicos que refleja el Real Decreto son los siguientes:

  • El requisito más importante de todos es que la edad de la donante debe estar comprendida entre los 18 y los 35 años.
  • Tener una función ovulatoria normal. Por esto entendemos un ciclo menstrual regular y compensado.
  • No padecer (ni ella ni sus familiares directos) ninguna malformación, enfermedad genética, congénita ni hereditaria.
  • Estado de salud aceptable, es decir, sana.
  • No sufrir ni haber sufrido alteraciones o enfermedades de transmisión sexual.
  • No haber dado a luz a más de seis hijos.

Las mujeres adoptadas no pueden ser donantes por un motivo obvio, se desconoce el historial médico de sus padres biológicos, y por tanto no podemos confirmar algunos de los datos anteriores.

Las candidatas para entrar en un programa de donación de óvulos deben someterse además a un riguroso estudio de fertilidad. Este estudio también nos ofrece información muy valiosa sobre el estado de salud además de la propia fertilidad y comprende las siguientes pruebas:

  • Ecosonograma vaginal: es un procedimiento parecido al de una ecografía. A través de ondas de sonido se crean imágenes de tus órganos reproductivos para conocer la anatomía de los mismos y los ciclos menstruales, además de descartar la presencia de quistes, miomas, pólipos y otras alteraciones del aparato reproductor.
  • Examen ginecológico: se trata del examen de Papanicolau, conocido comúnmente como citología.
  • Estudio cromosómico: permite descartar posibles anomalías cromosómicas que se pudiera transmitir a la descendencia.
  • Hematología completa: determina el grupo sanguíneo y el Rh. Necesario posteriormente para contrastarlo con la receptora.
  • Descarte de infecciones: a través de estos análisis se puede descartar enfermedades como sida, hepatitis, sífilis, herpes genital, rubéola o toxoplasmosis.
  • Examen psicológico: para determinar cualquier posible riesgo psicológico tanto para la donante como para la receptora.

El estudio de fertilidad incluirá también datos relativos a los antecedentes de la donante y de sus familiares, como es la raza, talla, peso, y el color de piel, ojos y pelo. Esto se hace con el único objetivo de seleccionar aquellos óvulos que guarden el mayor parecido físico con la receptora.