“¿Cuanto pagan por donar óvulos?”, la pregunta que muchas mujeres se hacen con respecto a la donación de óvulos

Es cierto que esta es una pregunta que se pueden plantear muchas mujeres hoy en día y sobre todo si tenemos en cuenta los tiempos de crisis que corren, ¿Cuánto pagan por donar óvulos?

Lo primero que debemos saber es que tanto el Real Decreto 412/1996 como la Ley de Reproducción Asistida 35/1988, prohíben la venta explícita y comercialización de ovocitos, es decir la donación de óvulos, así como la remuneración económica de cualquier tipo a los donantes de los mismos.

Sin embargo, la ley deja abierta una pequeña vía de escape a diferentes tipos de compensación económica siempre y cuando sea destinada a sufragar los posibles gastos y molestias originadas por el proceso de donación de óvulos.

Las clínicas están cuantificando en la actualidad el importe de estas molestias, por no llamarlo de otra manera, para la donación de óvulos en una horquilla que varía entre 500€, el centro que menos paga, hasta más de 1000€ el centro que mejor remunera por nuestros óvulos.

Debemos tener en cuenta que este tipo de remuneraciones existe gracias a que la demanda de planes de fertilidad aumenta a paso agigantado a medida que transcurre el tiempo. De no producirse este tipo de compensación, los bancos de óvulos estarían completamente vacíos y sería, por tanto, imposible para muchas parejas con problemas de fertilidad disfrutar de la maravillosa experiencia de ser padres.

A pesar de que podemos observar claramente que la donación de óvulos es una práctica muy bien retribuida, debemos observar los estrictos controles y pruebas que hay que superar para convertirse en donantes de óvulos.

De igual manera, existe una limitación en cuanto al número de veces que una mujer puede donar sus óvulos, por tanto no se puede ni siquiera llegar a plantear una mujer el poder hacer de esta práctica una forma de vida. Pero debemos comentar en este sentido que muchas mujeres recurren a la donación de óvulos como tabla de salvación ante determinadas situaciones de penuria económica y, teniendo en cuenta los tiempos de crisis que tenemos que afrontar, no extrañaría encontrar en un breve espacio de tiempo una saturación en el campo de la donación de óvulos.

Donación de óvulos, un servicio necesario

Debido no se sabe muy bien debido a qué factores pero cada día aumenta el número mujeres incapaces de producir óvulos de manera natural. Por esto no queda más remedio que recurrir a los bancos de donación de óvulos pero no es esta la única causa. Estas pueden ser de lo más variadas, desde una pérdida de la función ovárica a padecer enfermedades genéticas que pueden ser transmitidas de padres a hijos. Para estas mujeres la única manera de ser madres es recurrir al uso de óvulos donados, que inseminados a través de la técnica de fecundación “in Vitro”, permitirán disfrutar la apasionante y extraordinaria experiencia del embarazo, la gestación y el parto.

Si tenemos en cuenta que cada mujer nace con dos millones de óvulos de media, y que solamente va a producir 400 o 500 ovulaciones a lo largo de su vida fértil, vemos claramente que el exceso de óvulos restantes es aplastante. Debería surgirnos esta pregunta: ¿por qué no convertirse en donante de óvulos? ¿Por qué no ayudar y hacer feliz a una pareja que no puede concebir por sus propios medios?

Para estas mujeres que tienen una anomalía en sus funciones ováricas, la donación de óvulos es el único recurso cuando desean tener hijos. Las causas más habituales por las que una mujer acude a una donante de óvulos pueden ser:

  • A pesar de contar con ovarios plenamente funcionales, no tiene suficiente número de óvulos o sus óvulos son de muy mala calidad.
  • No tiene ovarios.
  • Padece una menopausia precoz.
  • Padecer o ser portadora de enfermedades genéticas que pueden ser transmitidas de padres a hijos.
  • Debido a un proceso cancerígeno, se han sometido a un tratamiento de radioterapia o quimioterapia que le ha terminado produciendo esterilidad.
  • Edad. Muchas mujeres por razones profesionales o personales o de cualquier otra índole eluden la maternidad sin darse cuenta que el reloj biológico marca las horas inexorablemente. Los óvulos envejecen, el riesgo de alteraciones cromosómicas se multiplica y las capacidades de fecundación e implantación necesarias para conseguir el embarazo disminuyen drásticamente.

Todas estas situaciones en las que el problema se encuentra en la ovulación, no en la gestación, son las que impiden a una mujer concebir y disfrutar de la maravillosa experiencia de ser madre.

Gracias a la donación de óvulos muchas parejas pueden disfrutar la experiencia de engendrar un nuevo ser y conseguir vivir una vida plena, que de otra manera hubiera sido imposible conseguir.

Tratamiento necesario para la receptora de la donación de óvulos

Para una correcta aplicación de estas técnicas es necesario que la capa mucosa interna uterina, también llamada endometrio, reciba un aporte adicional hormonal que igualen los efectos de las hormonas ováricas sobre este tejido. Si la paciente presenta una función ovárica normal, la implantación del óvulo fecundado podría realizarse dentro de su ciclo natural; dado la dificultad de la sincronización con la donante, esta modalidad es raramente utilizada en la donación de óvulos.

Las mujeres que no presenten  función ovárica deberán iniciar el reemplazo hormonal directamente, provocando de esta manera una menstruación artificial. El día en que se inicia la terapia de reforzamiento hormonal, la receptora entra a formar parte de una lista de donación de óvulos y a la espera de una donante que cumpla con las características que ya hemos hablado en artículos anteriores.

Se realiza una ecografía vaginal a todas las pacientes para determinar el grosor y estado del endometrio y se determinan los valores hormonales. Hasta pasados 100 días, el tratamiento puede mantenerse siempre y cuando no aparezcan síntomas de sangrado vaginal, que en caso de producirse deberá dirigirse rápidamente al centro médico para evaluar el estado y proceder en consecuencia.

Al producirse una donación de óvulos que reúna las características necesarias para la receptora en particular, los pacientes son avisados para proceder a la fecundación de dichos óvulos unas horas más tarde de su recogida. Es importante congelar  una muestra de semen previamente con el único fin de fecundar los ovocitos lo más rápidamente posible en caso de no poder recoger las muestras en el mismo día.

Veinticuatro horas después de la donación de óvulos, se comprueba si se ha producido la fecundación y cuantos son ovocitos fecundados. Esto nos sirve como dato meramente orientativo del número de embriones disponibles para realizar la transferencia, ya que existe una alta probabilidad de que NO todos los óvulos fecundados lleguen hasta el estadio de preembrión. Entre dos y cinco días son necesarios para la transferencia embrionaria y el número de embriones que son transferidos es decidido en cada caso particular en función del criterio médico. A partir de este momento comienza el estado de gestación en caso de producirse la transferencia de los embriones correctamente.