La donación de óvulos, como muchos otros tipos de donación, está regulada por la administración a través del Real Decreto 412/1996 sobre Reproducción Asistida Humana que determina el protocolo a seguir para la selección de donantes de óvulos y cuales son sus requisitos básicos. Estos requisitos básicos que refleja el Real Decreto son los siguientes:
- El requisito más importante de todos es que la edad de la donante debe estar comprendida entre los 18 y los 35 años.
- Tener una función ovulatoria normal. Por esto entendemos un ciclo menstrual regular y compensado.
- No padecer (ni ella ni sus familiares directos) ninguna malformación, enfermedad genética, congénita ni hereditaria.
- Estado de salud aceptable, es decir, sana.
- No sufrir ni haber sufrido alteraciones o enfermedades de transmisión sexual.
- No haber dado a luz a más de seis hijos.
Las mujeres adoptadas no pueden ser donantes por un motivo obvio, se desconoce el historial médico de sus padres biológicos, y por tanto no podemos confirmar algunos de los datos anteriores.
Las candidatas para entrar en un programa de donación de óvulos deben someterse además a un riguroso estudio de fertilidad. Este estudio también nos ofrece información muy valiosa sobre el estado de salud además de la propia fertilidad y comprende las siguientes pruebas:
- Ecosonograma vaginal: es un procedimiento parecido al de una ecografía. A través de ondas de sonido se crean imágenes de tus órganos reproductivos para conocer la anatomía de los mismos y los ciclos menstruales, además de descartar la presencia de quistes, miomas, pólipos y otras alteraciones del aparato reproductor.
- Examen ginecológico: se trata del examen de Papanicolau, conocido comúnmente como citología.
- Estudio cromosómico: permite descartar posibles anomalías cromosómicas que se pudiera transmitir a la descendencia.
- Hematología completa: determina el grupo sanguíneo y el Rh. Necesario posteriormente para contrastarlo con la receptora.
- Descarte de infecciones: a través de estos análisis se puede descartar enfermedades como sida, hepatitis, sífilis, herpes genital, rubéola o toxoplasmosis.
- Examen psicológico: para determinar cualquier posible riesgo psicológico tanto para la donante como para la receptora.
El estudio de fertilidad incluirá también datos relativos a los antecedentes de la donante y de sus familiares, como es la raza, talla, peso, y el color de piel, ojos y pelo. Esto se hace con el único objetivo de seleccionar aquellos óvulos que guarden el mayor parecido físico con la receptora.